domingo, 22 de julio de 2012
Memoria
Olvido todo. Por ejemplo, por la mañana fui a la tienda y no podia recordar que tenía que comprar, quizas lo que buscaba no estaba en esa tienda, pero entonces desde un pricipio no debí entrar ahí. Se me olvida todo lo que me dicen. He tenido que comprar un libretita donde anoto ideas cortas de lo que considero importante recordar, y una libreta normal, donde escribo más detalladamente. Las personas que me ven usar mi libretita piensan que soy un persona ordenada, pero la verdad es que sin esa libretita no podria funcionar, y mi vida se volvería más caótica de lo que ya es. Hace rato tuve una idea, estuve pensando en ella largo rato y me sorprendio que no se me hubiera ocurrido antes, eso me dio una pista, inmediatamente revise mi libreta grande, y ahí estaba, con fecha de varios mese antes, la idea bien detallada, con sus pros y sus contras, explicando claramente por que no se habia realizado, no podia ser, pero ahi estaba escrita, no recordaba haberla pensado, no recordaba haberla escrito. Trate de darle poca importancia y añadí otra entrada al final de la libreta dando un breve resumen de la idea, y por que no era viable, y agregando algunos nuevos puntos que considerar. Entonces recordé la fecha en que fue escrita, me quedé pensando un rato tratando de recordar que había hecho por esa fecha, desde luego tenía que haberlo visto a él, así tenia que ser, pero por más que intentaba no conseguía recordar esos encuentros. Traté de recordar si lo había visto una semana antes, o una semana despúes, nada. Pensé que quizas, si recorria todos mis recuerdos relacionados con él en orden, desde el principio, sería más facil recordar, pude recordar facilmente la primera vez que sali con él, la segunda, la tercera, varias salidas de lo meses siguientes, hasta que llegue a un punto en el que no podia recordar que habia pasado. Sin duda habia estado con él, mas no podia recordar alguna conversación, algún gesto. Despues lo intenté de forma inversa, un par de dias atrás fué la última vez que lo vi; la penúltima, hace unos cuatro dias; así, seguï viajando hacia atrás, todo era más o menos claro hasta cierta fecha, aproximádamente un año es el espacio de tiempo que no recuerdo, como si todos los recuerdos, relacionados con él, de ese año estuvieran corruptos, y no pudiera acceder a ellos. Pienso que quizas fueron eventos no muy significativos y por eso no se almacenaron, o quizas andan por ahí, y de repente los recordaré. Me preocupa el estado de mi memoria, aunque bien es posible que solo me este sugestionando. Por ahora, me parece absolutamente imperativo idear alguna forma de hacer menos obvios todos esos post-it que estan pegados en mi habitación, llenos de números, nombres y dibujos, de cosas que no se que significan, pero seguramente no quiero olvidar.
domingo, 15 de julio de 2012
Tiempo
El tiempo corre de forma extraña, hace poco me di cuenta de eso. Ayer era viernes, hoy es lunes. Creo que estamos en mayo, pero hace muy poco que era enero. El reloj marca las 2 am, mas recuerdo claramente haber mirado un instante antes hacia la ventana y había luz. Me resulta imposible calcular cuanto tiempo ha pasado entre un evento y otro. La fecha del calendario tampoco me dice nada, ¿que significa que hoy sea 12 cuando se muy bien que al despertar mañana podria ser 23? Me dan un plazo de una semana para entregar algo, a los tres dias verifico la fecha y descubro que hace más de un mes que tenia que terminarlo. Me quedo por horas pensando en mi habitación, pero al salir descubro que solo han pasado 5 minutos. En el sábado mis recuerdos sobre todos los sábados anteriores son perfectos, pero al llegar el lunes puedo jurar que han pasado varias semanas sin tener sábados. Así que he dejado de mirar el calendario. me he propuesto solo ocuparme de las cosas inmediatas.
jueves, 12 de julio de 2012
Locura
A veces tengo periodos de lucidez. Antes, hace años, podía contar las ocasiones en las que perdía la cabeza, pero estas se volvieron cada vez más frecuentes, hasta que fue más facil contar los periodos de cordura. Ahora leo mis antiguos diarios y recuerdo la deseperación que sentí al saber que la locura me consumia. Los primeros escritos son más coherentes, narran, con sorpresa, algún evento en donde he reaccionado de forma extraña. Me justifico explicando que me encontraba muy agotada, bajo mucha presión, pero sé que es algo más. En los siguientes escritos relato mi intento por luchar contra la locura, cómo trato arduamente de mantenerme alejada de situaciones que puedan alterarme, investigo sobre técnicas de respiración para calmarme, pero nada funciona. La locura sigue expandiéndose, afectando cada vez a una mayor parte de mi vida. Escribo todos los pensamientos coherentes que tengo. Redacto cartas para las peronas más cercanas a mi, con el fin de explicar mi comportameinto erratico. Finalmente los escritos pierden sentido. Están llenos de frases inconclusas, palabras sueltas y algunos dibujos. La locura me ha alcanzado y permanece conmigo la mayor parte del tiempo. Miro las fechas, el último escrito es de hace tres meses, el penúltimo, de un mes antes del último. Si, los momentos de lucidez llegan cada vez más espaciados, y sé que, eventualmente, cesarán.
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